Friday, April 17, 2009

Medio Km por Mes [Solo adultos]



El otro dia me puse a pensar en las veces que me cogen en terminos de kilometraje y vean a lo que llegue...

Cada coito de los mios dura un promedio de 5 minutos, el promedio de penetración del pene en un ansioso culito como el mio es de 30 veces por minuto, lo que indica que en cada culeada que me dan hay mas o menos 150 penetraciones. Puesto que la longitud promedio de los miembros que consigo es de 16 cm. en erección, significa que a mi me introducen 2, 400 cm., o sea 24 metros de miembro por cogida.


Hice el promedio de mis ultimos 6 meses y es de 20 cogidas por mes, multiplicado por 12 meses, esto significa que en resumen, recibo 5,760 metros de pene anualmente, o lo que es igual, casi 6 Km.. por año, o sea 1/2 Km. por mes.


Así que, amigos mios, si no han recibido tu Kilometraje correspondiente a esta altura del año, por que no dejan que alguna persona les de una ayuda para conseguir el ansiado objetivo.


NOTA: Unos metros de más no hacen daño, por el contrario, así que, Pasivos, a juntar kilometros y Tops no se queden atras y entreguen el Kilometraje requerido puntualmente

Wednesday, April 01, 2009

Todos Mirando [Sólo adultos]

Cuando llegué, los dos estaban platicando en una esquina del salón de videos, me metí en uno de los cuartitos y me dispuse a buscar a algún conocido...

Yo no los conocía a ellos pero creo que ellos reconocieron mis gustos casi al verme. El mas joven se me acercó y despues de saludarme me dijo que le gustaba ver cojer a su amigo y quería saber si yo me prestaría a su juego...

-Tal vez- le dije tratando de calibrar al amigo desde lejos y aquel, entendiendo mi actitud, me dejó ver tu hombría como pavo real desplegando sus plumas. Su pene lucía esbelto, rígido, potente. Su cabeza estaba tremendamente hinchada y las venas se veían expandidas, como raíces de un árbol robusto.

-Esta bien cabezón tu amigo- le dijé, él sonrió

-¿Como la vez? ¿Crees que vale la pena que me deje?-

-Yo creo que deberías probarlo- me dijo

-Pruébalo, me gustaría verte gozar con él, además sé que te va a gustar- Había un mirón en el cuarto de enfrente y me hizo un ademán para animarme a aceptar...

- ¡Entrale!- pude leer en el movimiento de sus labios... No me hice del rogar y me fuí a su esquina. Enfrente de todos tomé su pene con la mano y me lo introdujé en la boca. El hombre se retiró un poco y se acomodó de para que todos pudieran verme chupar su miembro desde sus lugares. Todos callaban, observaban y algunos comenzaron a tocarse y complacerce mientras nos miraban...

En ese momento nadie miraba los videos, en ese momento la diversión era contemplar la porno-escena-gay en vivo. Le chupé ávidamente la cabeza, casi con violencia, la verdad es que ni siquiera me fijé en el hombre, sólo me interesaba su miembro. Mientras tanto, acariciaba el tronco y sus testículos con la otra mano. Cuando sentí que el pene había llegado a su máximo gosor, retiré la boca, lo tomé con una mano y corrí su piel hasta abajo, de manera que la cabeza quedó completamente al descubierto. Al hacerlo se lo mostré a los mirones...

-¿Estas listo para metérmelo?- le pregunté al joven...

-¡Métesela! - le dijo a su amigo

-¡déjasela ir entera!- Le solté el miembro y me puse en cuatro patas sobre el suelo al tiempo que me bajé los jeans dejándole ver mi trasero a todos. El hombre se arrodilló detrás de mí. Los demás tomaron posiciones alrededor de nosotros...

-¡Cójetelo, métesela!- le decían casi a coro los mirones. El hombre me tomó por las caderas y empezó la penetración. Todos podían ver cómo el hombre me penetraba con todo el ímpetu que tenía, podían ver como me metía hasta el último centímetro de su miembro, hasta el fondo del culo...

A medida que el acto se consumaba, varios gemidos de placer escaparon de mi boca. Los demás, empezaron a imitar nuestro ritmo mientras se masturbaban animadamente...

Cuando alcanzamos el clímax, algunos de los mirones regaron su leche por el suelo y los demás se fueron alejando...

Con el Flaco [Sólo adultos]


El flaco de bigote delgado me ha tomado un par de veces antes, esta vez fue la mejor de todas Me manoseo enterito. Me apretaba las tetas, los muslos y las nalgas, arrastró sus delgadas uñas por toda mi piel en unos arañazos cariñosos.
-Estas bien bueno...-
Me gusta mucho cuando me hablan mientras me lo hacen, me excita casi cualquier cosa que me dicen, pero más cuando me tratan como a una chamaquita facil y, a veces les respondo para seguirles el juego...
-Tienes una verga bien rica, me gusta... ¿te la mamo?- le dije al tiempo que me arrodillaba frente a él y me la metía toda en la boca. Me tomó la cabeza entre sus manos, y me la movía hacia adelante y hacia atrás, mientras yo le comía la lanza de carne. Mientras se la mamaba, él gruñía y me metía dos de su dedos en el ano...
-¿Me la vas a meter por ahí papacito?-
-¿Traes condón?- No le respondí, en cambio abrí uno de los tres azules que acababa de comprar en la esquina y me lo metí en la boca para ponérselo al tiempo que se la chupaba...
Su mano izquierda tenía dos de sus dedos en mi culo y su otra mano se concentró en hacerce crecer el miembro con movimientos lentos... Poco a poco fue atrayendo mi trasero hacia su virilidad y yo me derretía de deseo, pensando en el placer que se me acercaba por atrás, me incliné un poco para facilitarle el acceso, apoyé mis manos sobre la banca del cuartito y le ofrecí mi culo ansioso. Me tomó por la cintura y me la metió lentamente, con cuidado pero casi sin detenerse hasta que estubo completamente dentro de mí, era tan largo que casi podía sentirlo en la garganta. Junto con un enorme placer sentí un poco de debilidad que me hizo inclinarme más y apoyarme sobre mis codos, con un brazo me rodeo la cintura y con la mano me pellizcó los pezones... le tomé la mano y se la conduje hacia atras, quería que me acariciara las nalgas.
Después de unos deliciosos minutos, cambio la posición su mano y se puso a masturbarme mientras me culeaba y así llegamos al climax los dos al mismo tiempo, me la sacó lentamente... como si después de toda la fuerza con la que me había penetrado ahora pudiera lastimarme...
Le tomé la verga semi~flácida con una mano, le quité el preservativo, lo tiré en el bote de basura cercano, le dí un par de besos que lo hicieron temblar... Se limpio con una servilleta y con un tono de alivio y cansancio nos despedimos
-Sólo por que ya estoy un poco viejo, si no, te la volvía a clavar al ratito... a ver si nos vemos el Viernes... Que rico culo que tienes chamaco-

Plática de Sobrecama [Sólo adultos]

Sobre la cama del cuarto 7 de un hotel de Garden Grove, descansábamos y recuperábamos el aliento para volver a coger...

Nunca me molesta que me comparen con sus novias o mujeres por que casi siempre me dicen que sienten más rico dentro de mí que cogiendo con ellas, Que mamo mejor que ellas y esas cosas...

-¿Y tú, no tienes un novio?- me preguntó

-A veces, pero por ahora no- le contesté

-¿Te puedo preguntar una cosa?-

-¿Cómo de que o qué…?-

-¿Qué se siente cuando te la meten?-

-¿Y eso? ¿por que quieres saber?-

-No'mas, quiero saber-

-Pues lo mismo que debe sentir tu novia cuando te la cojes a ella-

-Bueno pero tú, dime que sientes tú-

-Orale pues, se siente, mmm algo rico que entra y sale, a mí me gusta mucho, agarrame una nalga ¿sí?...-

-Bueno, te la agarro pero sigue hablando-

-Mmm... se siente la sangre de la pareja, su piel, su calor, se siente mucha alegría, un poco de dolor, muchas cosas, se siente de todo al mismo tiempo-

-Agárrame el fierro y síguele-

-Se siente cómo llega hasta el fondo del culo, cómo se mueve, cómo se acomoda para llegar a cada rincón, se siente duro y se siente cómo late el corazón del amante, se siente la suavidad de la piel, se siente cómo te acaricia por dentro, mojado, da un poco de calor, se relaja, se pone más duro, es muy rico... ¿Y tú, que sientes?-

-¡No, a mí nunca me la han metido güey!-

-Métemela otra vez y te voy contando ¿sale?-

- No, todavía no, mejor sígueme contando como la sientes cuando la tienes toda adentro-

-¿Hasta el fondo?-

-Sí, cuando te la dejan ir hasta el fondo-

-Es lo más rico, cuando te tienen bien clavado y empiezan a moverse, haciendo círculos con la pelvis… cuando buscan ese punto especial que les hace gruñir de gusto cuando les estrangula la punta de la verga, a mi me dan ganas de darles todo de mí, de entregarle mi alma entera a ese macho que me hace gozar con su virilidad…-

-¿De verdad te gusta tanto?-

-Sí, especialmete cuando la cabeza se frota con el fondo de tu interior y lo largo te acaricia la orilla del ano, las piernas se abren al máximo, te aprietan las nalgas y la mente vuela en un viaje astral al borde del placer…-

-Jajaja-

-Por que te ries, me pediste que te contara ¿no?-

-¿Y cuándo te vienes?-

-¡Uy! ahí sí que es peor, porque si antes sentías la fricción, los músculos, la sangre, el calor y todas esas cosas, cuando me vengo mientras la tengo adentro, se siente todo y a la vez no siente nada. Me relajo y luego le aprieto mientras se me sale la leche, mi cuerpo vibra y quiero más, además me encanta escuchar al macho que me esta dando la verga, me gusta oirlo gruñir, gemir, pidiéndome que acabe… gozo el pedirle que me dé toda su leche, me gusta sentir el calor de su semen dentro de mí… me gusta mucho ese calor...-

-Eres bien puto ¿verdad?-

-Oye cabrón tú me preguntaste ¿sabes? mejor volteate y te meto la punta para que sepas lo rico que se siente, te pongo un montón de lubricante y te la dejo ir suavecito-

-¡No! calmate-

-¿Que? no me digas que te da miedo-

-No, mejor ponte en cuatro que ya la tengo bien parada y te la voy a meter como a tí te gusta-

Me monté sobre la cama, separando las piernas y esperando que me penetrara de a perrito, lo hizo y los dos gozamos, pero cada uno en su papel...

Tuesday, March 31, 2009

Un Encuentro Multi-nacional [Sólo adultos]




Cuando llegué estaban los tres sobre los sillones de cuero negro, mirando la pantalla gigante y acariciando sus propias armas: un Hondureño, un Japonés y un Americano, todos con miembros bien desarrollados...


El mejor era el del Hondureño: moreno, con un tamaño y erección perfectos...


Todos estaba en lo suyo y yo llegué a sentarme entre el Americano y el Japonés, con plena confianza tomé ambos miembros con mis manos, uno de cada lado, traté de chupárle el misil al Americano pero no me dejó, sólo quería que lo acariciara y al mismo tiempo acarició mis nalgas volteándome para que el Japonés las viera...


El Samurai, un hombre de mediana edad, me levantó las piernas y las puso sobre sus hombros acercando su fuerte sable de carne al hoyito de mi culo, el Hondureño se levantó para ponerme la verga en la boca y yo me prendí de ella como si fuera la última fuente de proteína en el universo entero.


¡Aah! yo gemía de gusto, el Japonés me ensartó con su sable de carne y comenzó a bombearme placer por detrás, el Hondureño hizo lo suyo entre mis labios y el Americano gozaba pellizcando mis nalgas y separándolas para que el Samurai me la metiera entera al tiempo que mi mano le hacía una paja que despues de unos minutos le hizo soltar un chorro delicioso y caliente de leche sobre el piso.


Al ver ésto el Japonés soltó un gemido de placer y me la sacó cubierta por un condón que podía adivinarse lleno de semen, se lo quitó y se fué mientras el Hondureño retiraba su pinga de mi boca... Con gran calma se puso un condón y me pidió que me volteara frente él para darle al oportunidad de saborear con su rica y morena tranca del calor y estrechez de mi trasero, yo le obedecí y lo sentí entrar en mí, deslizándose rápidamente, sentí cómo se abría mi culo y cómo su pinga acariciaba el fondo de mis entrañas con la firmeza de su carne.


Entró y salió varias veces hasta que terminó al tiempo que me daba un empujón formidable que casi me hace gritar de dolor y placer simultaneo...


Hoy recuerdo y todavía esos momentos, sueño con esa imagen de mi cuerpo ardiente entre esos tres hombres tomándome y gozando conmigo.



Te Monté [sólo adultos]




Ya estábamos desnudos, ya la tenías bien parada, te la había estado mamando durante los últimos quince minutos, pero me habías dicho que sólo eso querías, que nunca tea habías cogido a un hombre y no te motivaba la idea...

Yo seguí insistiendo 
-Te va a gustar- 
al principio te negaste, pero luego lo pensaste mejor y, cuando me levanté del suelo y me fui sentando de frente sobre tu cuerpo, me la empezaste a meter despacio...

Con la mano fui guiando tu deliciosa y firme barra de carne a la entrada de mi ano, no te fue dificil penetrarme, yo sé cómo relajar mi entrada pero aún así me arrancaste un par de gemidos con un poco de dolor que poco a poco se fue convirtiendo en indecible placer...

Al sentirte atrapado dentro de mi cuerpo no te quedó más remedio que gozar, y vaya que lo hiciste y olvidaste por completo que los senos que lamías eran mas pequeños que los de tu novia y las nalgas que pellizcabas eran también menos voluminosas...

-Ahora voltéate- me pediste, me levanté y te dí la espalda, me volví a sentar sobre tu verga pidiéndote que me la hundieras entera y empecé a cabalgarte, tu animal era enorme y esta vez no tuve que guiarlo para que me la metieras lentamente por el culo...

-Me gusta ver cómo te la comes toda con el culo- y al oírte me animé a cabalgarte más y más duro, tu firme verga salía y entraba resbalando con facilidad por mi ano...

-¡Más duro!- me pediste aunque yo le daba con todas mis fuerzas y estando en eso me propinaste una sonora nalgada... Me tomaste por el cabello y me lo jalaste como si fuera la correa de una yegua nalgona y me estuvieras montando, fue tanto mi esfuerzo que quede casi sin fuerza y me desplomé sobre la cama, pero hasta allí me seguiste para continuar cogiéndome ahí tirado como si me estuvieras violando, duro y duro hasta que tu verga estalló y me llenaste el recto con tu leche haciéndome sentir un placer más que mayúsculo, sentí tus contracciones y tú sentiste las mías y me dejaste las nalgas y las piernas escurridas con tus líquidos y los míos...

El Favorito de Profesor [Sólo adultos]




Me invitó una copa en su estudio, tiene un pequeño bar donde ocupé uno de sus banquillos altos mientras él ponía un poco de ópera en su tocadiscos (todavía no había CD's) La música, la bebida, la charla, su carisma y sobre todo mi calentura se conjugaron para crear el momento ideal...


-Quiero tómarte de nuevo- me dijo -¿Y qué esperas?- fue mi respuesta Yo vestía un pantalón deportivo con elástico en la cintura y una camiseta ligera que no fueron dificil de remover ante la mínima insinuación. Ya desnudo y sobre el banquillo, el profesor se concentró en mi cuerpo desnudo, me acarició la espalda y dejó que sus manos hicieran el recorrido hasta la parte más carnosa, llegaron a mis gluteos y los acarició con devoción, yo me contorsionaba, recorriendome hacía atrás hasta dejar mi abertura anal al aire mientras sus manos delineaban la curvatura de mi cintura y la redondez de mis nalgas...


Se inclinó y su cara se acercó a la abertura de mi cavidad anal, extendió su lengua y lamió con lentitud la orilla del orificio mientras sus manos "amasaban" la carne blanca y dura que lo rodeaba...


Mi ano fue cediendo poco a poco ante sus caricias y se fue abriendo en franca entrega al placer que sus ansias le daban... su boca hacía sonidos guturales y algunos chasquidos provocados por la humedad con la que iba lubricándome...


Cuando juzgo que estaba listo para permitirle la entrada, se levantó sin dejar de acariciarme y mientras una de sus manos me penetraba con un dedo la otra se concentraba en hacer crecer su propio miembro acariciándolo a todo lo largo, lo vi pasar de un estado de flacidez a semi erecto y poco a poco, con mis ansias elevándose, pasó a una franca y total erección...


Fue entonces cuando acercó la amoratada y firme cabeza de su miembro a la entrada de mi ano y lo empujó con suavidad para meterme poco a poco, sólamente la punta de la cabeza, luego hasta la mitad de la misma, al sentir el calor de mi interior se retiró para permitir que mi esfinter se recuperara y el dolor no estropeara lo que prometía ser una cogida deliciosa...


Nuevamente introdujo la punta y esta vez metió la cabeza completa, pero sólo hasta donde comienza la parte cilíndrica del pene, movió su cadera para abrirme un poco más y se volvió a retirar, una y otra vez fue repitiendo estos movimientos aumentado la cantidad de carne que me metía hasta que me la metió completa y entonces sus movimientos fueron dirigidos a arrancarme gemidos de placer...


En cada embestida cambiaba el ángulo en el que entraba para alcanzar un nuevo punto de mi interior y no dejar un solo rincón sin su respectiva "caricia" Fue una cogida larga, llena de cariño y placer, casi para terminar me la sacó y, como muchas otras veces, se arrancó el preservativo para vaciar el néctar lácteo que destilaba en sus testículos dentro de mi boca, donde los recibí y saboree con gusto...


Yo era feliz siendo el favorito del profesor.



Volví (solo adultos)

Ayer volví a recibir visitas, tuve varias propuestas pero solo uno llegó, Beto Pomona, tal vez alguna vez ya les hable de él... En cuanto le...