Wednesday, March 14, 2012
Tuesday, June 30, 2009
De Prisa en la Tienda

Entre a la tienda por la tarde. Al entrar aspiré con disimulada ansiedad ese tufillo de tinta humedad y sexo encubierto que inunda el lugar y que me recibe y excita cada vez que llego...
Alla entre los anaqueles que exhiben las peliculas que estan a la venta estaba ese hombre de grueso bigote y de espesa cabellera entrecana que me dice que es uno de esos hombres en la edad en que saben como hacerlo y que todavia pueden hacerlo...
Nuestras miradas se cruzaron y hubo algo de complicidad pero resulto ser un poco tímido, me metí a la sala de videos y me fui hasta el rincón, a los pocos segundos entro él y se acomodó en el cubículo de frente al mio... se sento y extrajo su flacido miembro de entre sus piernas, era grueso y colorado, cabezón, con un par de bolas que se adivinaban deliciosas... en ese momento entró el dependiente de la tienda y el que creí un hombre de gran aplomo se puso nervioso, guardo su excelente tesoro y se hizo el disimulado...
Me sentí un poco frustrado y salí de la tienda para cumplir con algunos compromisos de trabajo... a las dos horas regresé y me soprendió encontrarme con ese hombre otra vez en la tienda... esta vez parecia mas decidido... me siguió a mi rincón especial y esta vez me ofreció su miembro sin miramientos, cai de rodillas frente a él y lo recibi ansioso en la boca...
Saboree su blanca carne que fué inchándose envuelta en la humedad y tibieza de mi cavidad bucal... le lami los huevos y acaricie mi garganta con la punta de su miembro haciéndole gemir de placer... en eso estábamos cuando entró el hombre de la tienda y esta vez le dijo que no se preocupara que me diera de mamar... yo no esperé a qaue repitiera su sugerencia, el hombre volvió a acercarse a mi y seguí chupándosela pero esta vez lo hice dejando que nos mirara el dependiente, gocé doblemente a sentirme observado por la lasciva mirada de aquel...
Entonces le dijo -Cógetelo, ándale, métesela, métele la verga- el hombre titubeo pero yo no... de inmediato le puse un condón y se lo lubriqué, me baje los pantalones y me voltee para entregarle mis nalgas y el hoyito de mi culo para que me penetrara, el hombre sabía hacerlo, tal como lo supuse...
Me separó las nalgas y dejándo a la vista mi anillito me fue metiendo su miembro arrancándome apagados gemidos feminoides mientras el placer se apoderaba de todo mi cuerpo al sentirse ocupado por esa firme y carnosa hombría...
Sus manos amasaron con destreza mis gluteos, yo sentía morir de gusto, mir rodillas temblaban mientras me abria mas y mas para dejarlo entrar entero en mi recto... el mirón tuvo que salir a atender a alguien en el mostrador mientras el hombre seguía culeándome...
Lo hizo por unos minutos mas hasta que lo senti temblar dentro de mi y eyacular como un toro... varios chorros de mecos quedaron atrapados en el condón, el hombre me la sacó poco a poco, se acodomó los pantalones y salió del lugar a toda prisa...
Friday, June 19, 2009
Sin Condon con Leo [solo adultos]

Me lo había pedido muchas veces...
-Déja que te la meta sin condón, déjate coger sin condón- Muy renuentemente accedí despues de varios encuentros con Leovigildo...
Ya estábamos en la cama de debil colchón de aquel hotel de paso... un cogedero barato...
Ambos gozábamos la situación... Leovigildo arremetía sin piedad y mi culo dilatado pedía más... nuestra comunicación era de solamente jadeos y gemidos... mientras él me agarraba de la cintura y me nalgueaba con la palma de su mano, yo sentía el ardor en mi culo de su verga enteramente inchada... mi rostro presionaba el cojín que olía a cloro... tenía los ojos cerrados y me mordía los labios de placer...
Lo sentía entrar y salir de mi cuerpo, deslizarce con la facilidad que mi lubricante favorito proporciona, ademas no había cauchito que opusiera resistencia alguna...
Su respiración de macho en celo era cada vez mas agitada... su verga se inflamó hasta estallar y un gruñito de bestial placer anunció su inminente venida... la ansiada eyaculación... mi culito sintió feliz el calor ardiente de ese líquido impregnandome por dentro... Leovigildo me metía su verga con mayor fuerza... su espesa y caliente leche llegaba hasta lo mas profundo de mi recto, de mi alma, de mi ser...
Una fuerte sensación de placer y humedad invadió el interior de mi culo... el hombre se vaciaba dentro de mi... me sentí lleno... me sentí satisfecho... mi ano palpitaba... mi corazón latía a mil por hora, yo también me había eyaculado por el placer obtenido... había regado mecos sobre la sábana blanca... ni siquiera me había tocado... el frotar mi verga con la sábana acompañando los movimientos de Leovigildo habían hecho que me viniera...
Lentamente y con cuidado Leo extrajo su miembro de mi culo... había comenzado ya a perder su erección... estaba cubierta de semen... la frotó contra mis nalgas para limpiarla... la acercaba al culo y jugaba con él... Mi culo se cerraba poco a poco... Yo gozaba y sonreía al sentir con gusto como sus mecos se deslizaban en mi interior... mi ano estaba lleno de esa leche caliente... sentía una mezcla de dolor y placer... me acomodé sobre el colchón y sentí como hilos de leche blanca chorreaban de los bordes de mi enrojecido anillito... comenzaron a caer por mi entrepierna... me dolía un poco el ano por las embestidas que había recibido y con mi dedo lo dilaté para dejar salir blancos y pequeños chorritos de jugo seminal...
Sería un mentiroso si dijera que no lo disfruté... caí rendido... me acosté tratando de recobrar el aliento mientras veía como Leo se metía a la regadera... Me dormí por unos minutos con el culo todavía pulsante y chorreante de ese dulce semen...
-Déja que te la meta sin condón, déjate coger sin condón- Muy renuentemente accedí despues de varios encuentros con Leovigildo...
Ya estábamos en la cama de debil colchón de aquel hotel de paso... un cogedero barato...
Ambos gozábamos la situación... Leovigildo arremetía sin piedad y mi culo dilatado pedía más... nuestra comunicación era de solamente jadeos y gemidos... mientras él me agarraba de la cintura y me nalgueaba con la palma de su mano, yo sentía el ardor en mi culo de su verga enteramente inchada... mi rostro presionaba el cojín que olía a cloro... tenía los ojos cerrados y me mordía los labios de placer...
Lo sentía entrar y salir de mi cuerpo, deslizarce con la facilidad que mi lubricante favorito proporciona, ademas no había cauchito que opusiera resistencia alguna...
Su respiración de macho en celo era cada vez mas agitada... su verga se inflamó hasta estallar y un gruñito de bestial placer anunció su inminente venida... la ansiada eyaculación... mi culito sintió feliz el calor ardiente de ese líquido impregnandome por dentro... Leovigildo me metía su verga con mayor fuerza... su espesa y caliente leche llegaba hasta lo mas profundo de mi recto, de mi alma, de mi ser...
Una fuerte sensación de placer y humedad invadió el interior de mi culo... el hombre se vaciaba dentro de mi... me sentí lleno... me sentí satisfecho... mi ano palpitaba... mi corazón latía a mil por hora, yo también me había eyaculado por el placer obtenido... había regado mecos sobre la sábana blanca... ni siquiera me había tocado... el frotar mi verga con la sábana acompañando los movimientos de Leovigildo habían hecho que me viniera...
Lentamente y con cuidado Leo extrajo su miembro de mi culo... había comenzado ya a perder su erección... estaba cubierta de semen... la frotó contra mis nalgas para limpiarla... la acercaba al culo y jugaba con él... Mi culo se cerraba poco a poco... Yo gozaba y sonreía al sentir con gusto como sus mecos se deslizaban en mi interior... mi ano estaba lleno de esa leche caliente... sentía una mezcla de dolor y placer... me acomodé sobre el colchón y sentí como hilos de leche blanca chorreaban de los bordes de mi enrojecido anillito... comenzaron a caer por mi entrepierna... me dolía un poco el ano por las embestidas que había recibido y con mi dedo lo dilaté para dejar salir blancos y pequeños chorritos de jugo seminal...
Sería un mentiroso si dijera que no lo disfruté... caí rendido... me acosté tratando de recobrar el aliento mientras veía como Leo se metía a la regadera... Me dormí por unos minutos con el culo todavía pulsante y chorreante de ese dulce semen...
Friday, May 29, 2009
Con Varios [solo adultos]

La sensibilidad de mi cuerpo estaba acentuada con la humedad que el vapor daba a mi piel... estaba como único pasivo en ese cuarto lleno de hombres ansiosos de pasar un rato sexualmente agradable...
Sus manos y miembros resbalaban libremente por todo mi cuerpo haciéndome gozar grandemente... entonces el hombrazo que me estaba dando por la boca sucumbió al deseo de tomarme también por detrás y dejando su lugar vacante para que otro desconocido lo ocupara se enfundo en un condón y pasó a reemplazar al oso que me daba por el culo...
Que feliz cambio: la destreza que demostró follando mi boca se manifestó al cojerme por detrás, sus deliciosas dimensiones ocuparon todos los rincones erógenos de mi anal interior... ¡Uy... cuanto gocé! casi me olvido del macho que me estaba dando leche por la boca... seguramente era un novato por que no aguantó tanta cachondería y eyaculó apenas un par de minutos despues de que su miembro penetró mi cavidad bucal...
Su jugo seminal palpitaba sobre mi lengua, me lo untó en la lengua, en los labios a la orilla de la boca, no me lo comí, lo mezclé con mi saliva y jugué con él, llegó otro muchacho y lo usó como lubricante.... no se cuantos llegaron a depositar su cuota de semen en mi boca mientras el de atrás me bombeaba sin descanso hasta que lo sentí eyacular dentro de mí y abrazarme como si fuera el fin del mundo...
Gozamos unos segundos de esos instantes y entonces nos separamos, tomamos regaderas separadas y el agua tibia estabilizó un poco la temperatura de mi ardiente cuerpo...
Sus manos y miembros resbalaban libremente por todo mi cuerpo haciéndome gozar grandemente... entonces el hombrazo que me estaba dando por la boca sucumbió al deseo de tomarme también por detrás y dejando su lugar vacante para que otro desconocido lo ocupara se enfundo en un condón y pasó a reemplazar al oso que me daba por el culo...
Que feliz cambio: la destreza que demostró follando mi boca se manifestó al cojerme por detrás, sus deliciosas dimensiones ocuparon todos los rincones erógenos de mi anal interior... ¡Uy... cuanto gocé! casi me olvido del macho que me estaba dando leche por la boca... seguramente era un novato por que no aguantó tanta cachondería y eyaculó apenas un par de minutos despues de que su miembro penetró mi cavidad bucal...
Su jugo seminal palpitaba sobre mi lengua, me lo untó en la lengua, en los labios a la orilla de la boca, no me lo comí, lo mezclé con mi saliva y jugué con él, llegó otro muchacho y lo usó como lubricante.... no se cuantos llegaron a depositar su cuota de semen en mi boca mientras el de atrás me bombeaba sin descanso hasta que lo sentí eyacular dentro de mí y abrazarme como si fuera el fin del mundo...
Gozamos unos segundos de esos instantes y entonces nos separamos, tomamos regaderas separadas y el agua tibia estabilizó un poco la temperatura de mi ardiente cuerpo...
Friday, May 08, 2009
Mi Encuentro con Leovigisldo [Parte 2 solo adultos]

¿Se acuerdan de Leovigildo?
Pues bien les voy a terminar de contar lo que paso aquella vez. Ya había descansado un ratito después de que me llenó la cara y la boca de calientes y espesos mecos, nos habiamos preguntado: ¿Y ahora que?...
Leovigildo me miró y me dijo -¿Te la meto?-
Uy... en aquel momento pasó por mi mente la deliciosa idea de que aquel macho me hiciera suyo... por supuesto que quería que me cogiera, ahí mismo... quería sentir su escultural verga dentro de mi culo...
Un nervioso -Sí- fue mi respuesta, nervioso mas por las ganas que por cualquier miedo... luego luego me voltee y le entregué el control de mis redondas nalgas...
-Dámela pues- le supliqué… -Dámela despacito-
Leovigildo me acomodó de perrito en el sofá y con sus recias y callosas manos separó mis nalgas, le alcancé un tubito de lubricante y me lo untó con cuidado en la ranura del culo...
El hombre se acomodó detrás de mi y abrió de nueva cuenta mis nalgas, acopló la punta de su durísima verga a la cerrada entrada de mi agujerito... movió su tranca de un lado a otro para que el lubricante entrara en mi ranurita... con la cabeza de su miembro esparció el líquido y presionó un poco... así, lentamente me la fué metiendo... mi culito se abría para recibir con un poco de dolor ese miembro hasta que entró y me arrancó un leve gemido de dolor...
Leovigildo no me la sacó sino que me dio una cariñosa nalgada y dijo -Ya entró tantito... aguántala-... Su miembro era grande de verdad, me sentía un poco incómodo... me dolía y quería que me lo sacara para que los tejidos de mi ano se recuperaran... tenía dentro ese pedazote de carne que palpitaba... me dí cuenta de que no me la iba a sacar, así que lentamente fui yo quien comenzó a moverse...
-Así... cómetela toda...- dijo Leovigildo... poco a poco mi culito se fue acostumbrando a ese chilote y se lo fue tragando... él separaba mis nalgas para mirar como su miembro se perdía en el interior de mi tembloroso cuerpo... yo sentía como los pliegues de mi ano eran acariciados centímetro a centímetro por el tronco de esa verga tiesa y caliente... por momentos mi anillito se apretaba queriendo expulsar al instruso... sentía un poco de dolor, pero a la vez un inmenso placer...
Ya casi tenía mitad de la verga adentro...
-Aflojate mas... ya casi la tienes toda adentro- me decía... al fin me la clavó toda... era una sensación de placer pleno... ya tenía ese grueso camote enterito adentro de mi... mi culito lo apretaba... Leovigildo gruñía como los machos cuando gozan...
-Tienes un culo delicioso...- entonces me aferré como pude al respaldo del sillón y le dije -Cógeme pues papaito... cógeme...- Leo comenzó a moverse lentamente, sacando y metiendo su verga de mi culito... Yo gemía de placer y él hacía lo mismo... poco a poco fue arreciando sus movimientos y le pedí que me diera un poco mas despacio pero el muy canijo comenzó a cogerme mas fuerte... no oía razones... su verga caliente me raspaba el culo... sus gruñidos de macho se confundían con mis gemidos feminoides... mis piernas comezaron a flaquear, no me respondían... me dejé caer y Leo cayó encima de mí... estaba totalmente a su merced, boca abajo dejando que ese macho gozara de mi culo...
Leovigildo me enterraba su verga hasta el fondo haciéndome gritar de placer, me daba gran felicidad con todo lo largo de su candente hierro dentro de mi y sus peludos huevos chocando incontrolables contra mis nalgas...
Que momentos tan placenteros y apasionados, le mordia los brazos le pedía mas y mas, intercambiamos frases lascivas y amorosas, por momentos éramos los mas eróticos amantes y por momentos éramos no mas que un cabrón cogiéndose al mas puto de los maricones...
Así y así hasta alcanzar el climax simultáneo... Leo vació su pasión y lujuria convertida en leche sin dejar de culearme y yo regué mis mecos sobre la superficie del sillón gimendo de gusto y dolor. Nuevamente nos abrazamos al momento que me pedía que la próxima vez me dejara coger sin condón...
-Lo que tú quieras Papacito- le dije, una y otra vez....
Pues bien les voy a terminar de contar lo que paso aquella vez. Ya había descansado un ratito después de que me llenó la cara y la boca de calientes y espesos mecos, nos habiamos preguntado: ¿Y ahora que?...
Leovigildo me miró y me dijo -¿Te la meto?-
Uy... en aquel momento pasó por mi mente la deliciosa idea de que aquel macho me hiciera suyo... por supuesto que quería que me cogiera, ahí mismo... quería sentir su escultural verga dentro de mi culo...
Un nervioso -Sí- fue mi respuesta, nervioso mas por las ganas que por cualquier miedo... luego luego me voltee y le entregué el control de mis redondas nalgas...
-Dámela pues- le supliqué… -Dámela despacito-
Leovigildo me acomodó de perrito en el sofá y con sus recias y callosas manos separó mis nalgas, le alcancé un tubito de lubricante y me lo untó con cuidado en la ranura del culo...
El hombre se acomodó detrás de mi y abrió de nueva cuenta mis nalgas, acopló la punta de su durísima verga a la cerrada entrada de mi agujerito... movió su tranca de un lado a otro para que el lubricante entrara en mi ranurita... con la cabeza de su miembro esparció el líquido y presionó un poco... así, lentamente me la fué metiendo... mi culito se abría para recibir con un poco de dolor ese miembro hasta que entró y me arrancó un leve gemido de dolor...
Leovigildo no me la sacó sino que me dio una cariñosa nalgada y dijo -Ya entró tantito... aguántala-... Su miembro era grande de verdad, me sentía un poco incómodo... me dolía y quería que me lo sacara para que los tejidos de mi ano se recuperaran... tenía dentro ese pedazote de carne que palpitaba... me dí cuenta de que no me la iba a sacar, así que lentamente fui yo quien comenzó a moverse...
-Así... cómetela toda...- dijo Leovigildo... poco a poco mi culito se fue acostumbrando a ese chilote y se lo fue tragando... él separaba mis nalgas para mirar como su miembro se perdía en el interior de mi tembloroso cuerpo... yo sentía como los pliegues de mi ano eran acariciados centímetro a centímetro por el tronco de esa verga tiesa y caliente... por momentos mi anillito se apretaba queriendo expulsar al instruso... sentía un poco de dolor, pero a la vez un inmenso placer...
Ya casi tenía mitad de la verga adentro...
-Aflojate mas... ya casi la tienes toda adentro- me decía... al fin me la clavó toda... era una sensación de placer pleno... ya tenía ese grueso camote enterito adentro de mi... mi culito lo apretaba... Leovigildo gruñía como los machos cuando gozan...
-Tienes un culo delicioso...- entonces me aferré como pude al respaldo del sillón y le dije -Cógeme pues papaito... cógeme...- Leo comenzó a moverse lentamente, sacando y metiendo su verga de mi culito... Yo gemía de placer y él hacía lo mismo... poco a poco fue arreciando sus movimientos y le pedí que me diera un poco mas despacio pero el muy canijo comenzó a cogerme mas fuerte... no oía razones... su verga caliente me raspaba el culo... sus gruñidos de macho se confundían con mis gemidos feminoides... mis piernas comezaron a flaquear, no me respondían... me dejé caer y Leo cayó encima de mí... estaba totalmente a su merced, boca abajo dejando que ese macho gozara de mi culo...
Leovigildo me enterraba su verga hasta el fondo haciéndome gritar de placer, me daba gran felicidad con todo lo largo de su candente hierro dentro de mi y sus peludos huevos chocando incontrolables contra mis nalgas...
Que momentos tan placenteros y apasionados, le mordia los brazos le pedía mas y mas, intercambiamos frases lascivas y amorosas, por momentos éramos los mas eróticos amantes y por momentos éramos no mas que un cabrón cogiéndose al mas puto de los maricones...
Así y así hasta alcanzar el climax simultáneo... Leo vació su pasión y lujuria convertida en leche sin dejar de culearme y yo regué mis mecos sobre la superficie del sillón gimendo de gusto y dolor. Nuevamente nos abrazamos al momento que me pedía que la próxima vez me dejara coger sin condón...
-Lo que tú quieras Papacito- le dije, una y otra vez....
Friday, May 01, 2009
En el Sofa del Desconocido

Selvio llegó al apartamento, tal y como había acordado con el desconocido a través de la internet... Estos encuentros comenzaban a ser mas frecuentes dado que la ley estaba presentándose cada vez mas seguido en la video tienda donde Selvio conseguía la mayoría de sus amigos de ocasión...
El hombre vestía sólo una bata y le pidió al Selvio que se desnudara, sin ningun asomo de pudor, se desvistió y entonces el hombre se mostró impresionado ante la carne clara, suave y casi sin vello de Selvio...
Tan pronto como su ropa cayó sobre alguno de los muebles el miembro de aquel hombre ya estaba metiéndose en la boca de Selvio... el hombre estaba duro y se puso a cogerse la boca de Selvio hasta arrancarle al pasivo lágrimas de gusto... El hombre fue poniéndose cada vez mas y mas firme, casi con la dureza necesaria para metérselo por el culo como le había prometido minutos antes... pero no lo hizo de inmediato...
Al sentir lo bien que Selvio se la mamaba decidió gozar un poco mas de esa cavidad bucal, de la humedad de esos labios y la tibia suavidad de esa lengua que jugaba con el tronco de su verga, con el frenillo y la cabeza, lamiendo una y otra vez sus ingles y cada uno de sus redondos testículos...
El hombre se tiró sobre un sofá y se dejó tomar por Selvio quien gozó de esa verga de manera oral por largos minutos, deseando que se la metiera por detrás pero no queriendo dejar de sentirlo entero en la boca...
-Mmm que rico la mamas- repetía el hombre una y otra vez entre gemidos de placer....
El hombre vestía sólo una bata y le pidió al Selvio que se desnudara, sin ningun asomo de pudor, se desvistió y entonces el hombre se mostró impresionado ante la carne clara, suave y casi sin vello de Selvio...
Tan pronto como su ropa cayó sobre alguno de los muebles el miembro de aquel hombre ya estaba metiéndose en la boca de Selvio... el hombre estaba duro y se puso a cogerse la boca de Selvio hasta arrancarle al pasivo lágrimas de gusto... El hombre fue poniéndose cada vez mas y mas firme, casi con la dureza necesaria para metérselo por el culo como le había prometido minutos antes... pero no lo hizo de inmediato...
Al sentir lo bien que Selvio se la mamaba decidió gozar un poco mas de esa cavidad bucal, de la humedad de esos labios y la tibia suavidad de esa lengua que jugaba con el tronco de su verga, con el frenillo y la cabeza, lamiendo una y otra vez sus ingles y cada uno de sus redondos testículos...
El hombre se tiró sobre un sofá y se dejó tomar por Selvio quien gozó de esa verga de manera oral por largos minutos, deseando que se la metiera por detrás pero no queriendo dejar de sentirlo entero en la boca...
-Mmm que rico la mamas- repetía el hombre una y otra vez entre gemidos de placer....
Subscribe to:
Posts (Atom)
Volví (solo adultos)
Ayer volví a recibir visitas, tuve varias propuestas pero solo uno llegó, Beto Pomona, tal vez alguna vez ya les hable de él... En cuanto le...
-
Hoy recordé algunas de la frases mas sabrosas que he escuchado en labios de los hombres que se han cruzado en mi camino... El placer al escu...
-
Ayer volví a recibir visitas, tuve varias propuestas pero solo uno llegó, Beto Pomona, tal vez alguna vez ya les hable de él... En cuanto le...
